Las bolsas no se venden ni se regalan. ¿O era “se crean ni se destruyen”? Filosófico letrero de un tianguis capitalino frecuentado fervientemente por Alex.
(bueno y si no se venden ni se regalan, ¿qué les ocurre? Recuerden la terminación de la frase: “solamente se transforman”. ¿Qué les ocurre a las bolsas, Dios mío, qué?)
Lo que se ha dicho