En un taller mecánico, perfecto. En una taquería, bueno; hasta te sientes en casa. Pero en una escuela -que digo escuela, un “Centro Universitario”… ¿dos faltas en una sola frase? Bueno, por si pensabas que ya haz visto todo.
Como pueden ver, mi amigo Horacio casi cae en el metro por traernos esta excelente muestra del nivel educativo privado. ¡Gracias, master!
Lo que se ha dicho